La Histeria (2006) Voluspa Jarpa
La palabra Histeria procede del griego hysteron y significa “matriz”. Hipócrates la consideraba un mal que afectaba sólo a las mujeres por estar relacionado con la matriz del útero. Aquella zona tan importante para la reproducción humana, sufría una descompensación tal, que el útero abandonaba su lugar para desplazarse hacia otras partes del cuerpo. Este órgano, al estar fuera de lugar, ocasionaba una florida sintomatología en estas mujeres.
La histeria tardó bastante tiempo en ser
considerada una enfermedad con su propia identidad. Primeramente fue pensada como
una aberración en personas débiles de espíritu e inestables en su sistema nervioso.
Era un trastorno que adoptaba las más diversas formas: pérdida de conciencia,
ideas delirantes, alucinaciones, crisis convulsivas, etc. Charcot supo
persistir en su idea de que la enfermedad tenía su propio “patrón” o “tipo” que
la diferenciaba de otras enfermedades. Es lo que hoy la psiquiatría denomina lo
“patognomónico” de la enfermedad.
Charcot puede ser considerado el
"rey del diagnóstico diferencial", puesto que logró diferenciar a la histeria de
la epilepsia y creó una
nueva categoría diagnóstica: La Gran Histeria. Compuesta por las cuatro fases
descriptas en la entrada anterior, la enfermedad era mucho más que una simple simulación, como se creía. Era
una enfermedad por sí misma y que no sólo afectaba a las mujeres como sostenía
Hipócrates.


















