sábado, 12 de agosto de 2017

#elhombredeloslobos



En esta entrada quiero hacer algunas reflexiones sobre el libro CONVERSACIONES CON EL HOMBRE DE LOS LOBOS. El libro lleva por subtítulo "Un psicoanálisis y las consecuencias" y se presenta como un buen complemento a las memorias del hombre de los lobos. En  mi opinión, las memorias (El hombre de los lobos por el hombre de los lobos) son infinitamente superiores a este libro. Desde el principio era difícil superar ese "libro joya" escrito por Sergei Pankekev en su juventud. Este libro en cambio, reproduce cuarenta y ocho horas de conversación con esta reliquia del psicoanálisis que es el hombre de los lobos.      

Aunque parezca extraño, la protagonista de estas conversaciones es una mujer: Louise. Sergei la conoce en una sastrería y desde ese momento mantienen una relación de treinta años. Louise es una mujer varios años menor que él y tremendamente desequilibrada mentalmente. Basado en la descripción, podemos hipotetizar que se trata de un caso de histeria.

A lo largo de casi todo el libro, el hombre de los lobos se lamenta de haber conocido a esta mujer y repite una y otra vez sus críticas hacia ella. Al lector le resulta algo desconcertante la insistencia en volver sobre los mismos reclamos hacia esta persona. Ya en el prólogo del libro, la autora dice lo exasperante que llegaba a ser su entrevistado con este tema. Aquí debo decir que esto es un síntoma típico del deterioro cerebral propio de una persona octogenaria.

Louise era una prostituta con la cual Sergei sostenía relaciones sexuales en un hotel con cierta regularidad. Luego de un tiempo, el hombre de los lobos buscando conocer a una mujer, divisa por detrás a una chica que esperaba el tren en la estación y al acercarse, descubre que era la misma Louise. Desde ese entonces retomaron una relación que se volvió tormentosa, en especial para nuestro hombre de los lobos. Se veían sólo los domingos para tener sexo y después con los años, para ir al teatro. En su entusiasmo, Sergei le propone matrimonio y desde ese momento, Louise nunca lo dejó en paz. Ella se ilusiona con la promesa del matrimonio, pero él luego se desdice. Le propone a cambio, emplearla como asesora para que luego de fallecido, ella cobre una pensión. Incluso visitan a un notario para legalizar la entrega de una suma de dinero mensual por parte de Sergei. Es insólito que ante una proposición de matrimonio no concretada, esto desemboque en la entrega legal de dinero a esta mujer. Impresiona cómo un hombre adulto y abogado de profesión, sucumbe a los requerimientos de esta mujer. Creo que a veces la soledad lleva a las personas a cometer este tipo de errores.      

A ratos, el lector duda acerca de la existencia real de esta tal Louise. Karin Obholzer -periodista y autora del libro-, jamás la conoció y nunca tuvo una prueba tangible sobre su existencia, ni siquiera en los últimos días, cuando Sergei estuvo internado y agonizaba. Sin embargo, nunca se cuestiona este hecho y al parecer, da por descontado que Louise existe. El lector sólo en el último capítulo, es enfrentado a una prueba más tangible de la existencia de Louise, cuando se narra cómo el hombre de los lobos enferma de muerte. En una de sus visitas interesadas, Louise le arranca el dinero de las manos al hombre de los lobos y escapa. Esto provoca una descompensación en Sergei que lo lleva a ser internado en una clínica psiquiátrica de Viena y que luego de un tiempo, lo conduce a la muerte.

El libro además ayuda a entender la época de oscurantismo que atraviesa el psicoanálisis luego de fallecido Freud. El hombre de los lobos reconoce y valora su primer análisis, pero discrepa con el diagnóstico de paranoia hipocondríaca hecho por Ruth Mack- Brunswick, su segunda analista. Sergei Pankekev es un hijo de su tiempo y forma parte importante de la historia del psicoanálisis.- 

sábado, 1 de julio de 2017

Conversaciones con el hombre de los lobos




Hace tiempo que quería leer este libro, sólo por el "morbo" de saber cómo vivió sus últimos años de vida el hombre de los lobos. Se trata de una entrevista de la periodista Karin Obholzer, en la cual por algunos días se visitó con el insigne paciente. El libro sintetiza 48 horas de diálogo grabado y donde Serguei entrega una serie de datos sabrosos sobre su tratamiento. El formato de registro magnetofónico llevado al libro, es atractivo por su agilidad propia de una conversación y sin los recursos retóricos de la escritura normal. La autora lee en una sola noche las Memorias del Hombre de los Lobos (gran libro) y se pone como meta conocer a este singular personaje. 

El siguiente es el texto de la contratapa:    

"Este texto de la periodista vienesa K. Obholzer constituye un documento invalorable para todos los interesados en el psicoanálisis. Porque, entre estos, ¿quién ignora el papel relevante que tiene, para el estudio y el desarrollo de la disciplina, el paradigmático caso freudiano conocido como El Hombre de los Lobos. Obholzer, venciendo las reticencias del ya ansiano ruso, logró que éste le brindase el que sería su último testimonio respecto de las conflictivas cuestiones cruciales de su existencia, indeleblemente ligadas a Freud, al psicoanálisis y a los psicoanalistas. Así, este texto realiza el relevo del volumen de sus memorias, titulado El hombre de los lobos por el hombre de los lobos, también editado por Ediciones Nueva Visión. Y no deja se ser interesante cómo este último volumen generó en la autora el deseo, casi el imperativo, de contactarse con Serguei Pankejeff: dicha transferencia discursiva le permitió acompañarlo hasta el emotivo momento final de su vida. Distante tanto de la aridez como del anecdotario, este libro insoslayable se lee con la agilidad propia de una narración y con la profundidad característica de un ensayo logrado."       

martes, 13 de junio de 2017

Hombre de los Lobos. Lecturas


En esta entrada quiero compartir un catálogo de lecturas acerca del Hombre de los Lobos. Es mucho lo que se ha escrito sobre este controvertido caso y es porque son muchas las aristas que tiene. En primer lugar, por supuesto está el estudio clínico de Freud, titulado Historia de una neurosis infantil y por el cual el caso se dio a conocer. Sin embargo, tenemos dos alternativas para su lectura: en la traducción de Luis López- Ballesteros (mi preferida), aparece el caso en el tomo II de las Obras Completas. En segundo lugar, está la traducción de José Luis Etcheberry y donde podemos encontrar el caso en el tomo XVII de las Obras Completas. En tercer lugar, el caso se vende como libro separado y se puede encontrar en bonitas ediciones. A continuación enumero material complementario acerca del Hombre de los Lobos para los más entusiastas: 

- El hombre de los lobos por el hombre de los lobos. Sergey Pankekev 
- Conversaciones con el hombre de los lobos. Un psicoanálisis y las consecuencias. Karin Obholzer.
- Suplemento a la historia de una neurosis infantil de Freud (1928). Ruth Mack Brunmlick.
- Encuentros con el hombre de los lobos (1938-1949). Muriel Gardiner. 
- Otro encuentro con el hombre de los lobos (1956). Muriel Gardiner
-  El hombre de los Lobos. Roland Jaccard
-  Seminario sobre El Hombre de los Lobos. Jacques Lacan.
- 13 clases sobre el Hombre de los Lobos. Jacques- Allain Miller.


domingo, 28 de mayo de 2017

Memorias del Hombre de los Lobos



Impresiona la calidad literaria con que Sergei Pankéyev relata su vida. Estoy enfrascado en este libro que comienza así:  

"Soy un emigrado ruso de ochenta y tres años y fui uno de los primeros
pacientes psicoanalíticos de Freud: el conocido como el 
Hombre' de los Lobos.' Heme aquí sentado, dispuesto a escribir
mis􀂯recuerdos de infancia."


Recién en la página 99 aparece mencionado por primera vez Freud, a propósito de un médico joven que se hizo cargo de su cuidado y con el cual viajaron a Viena. Este médico había leído las obras del creador del psicoanálisis, pero no tenía preparación como analista. Sin embargo, intentó un análisis -basado en sus propias lecturas- con su paciente Sergei. El médico asistió por un lapso de tiempo a la finca de Odesa (Rusia) en la cual vivía el joven junto a su madre. Su hermana mayor se había suicidado hace años (capítulo El duelo inconsciente) y había provocado un inmenso forado en la vida psíquica de Sergei. Posteriormente había muerto su padre, también de forma repentina pero por motivos de salud. 

Este médico ensaya un psicoanálisis sin los resultados esperados, pero ayudó bastante a Sergei. En primer lugar, le dio una esperanza de cura a su paciente, lo cual es sanador de por sí. En segundo lugar, clarifica el diagnóstico al decir que la afección era de tipo emocional, y que la solución no pasaba por una internación prolongada en un sanatorio. Sergei para ese entonces, era un joven de veinti... años que vivía atormentado por la depresión. Había intentado diversos tratamientos con resultados sólo parciales, incluido uno con el famoso Emil Kraepelin. Los procedimientos médicos en aquellos tiempos (principios de siglo) eran extremadamente rústicos y limitados, por lo tanto, era imposible que lo sanaran de manera definitiva. 

Sergei relata su primer encuentro con Freud así: 

"Cuando llegamos a Viena en enero de 1910 y conocí a Freud, su personalidad me impresionó de tal manera que le dije al Doctor... que ya estaba decidido a que me analizara Freud, (...)

Su principal motivación para seguir el tratamiento con Freud, era contactar a Teresa, su gran amor y a la cual dedica buena parte de las memorias (capítulo Castillos en el aire). En la primera sesión, le consulta sobre si es bueno que la vuelva a ver, frente a lo cual Freud le responde que sí, pero luego de unos meses de análisis. Esta respuesta es terapéutica, por cuanto cifra una esperanza y una expectativa en el hombre de los lobos. El análisis cobra sentido como la antesala necesaria antes de ver a Teresa. Freud denota oficio y temperamento con su respuesta. Decirle que no vea a su enamorada a un chico de veinticuatro años, es echar por la borda un tratamiento y la posibilidad de sanar a una persona que lo necesita. 

Teresa era una mujer hermosa y algo mayor a Sergei. De ascendencia española (de ahí su nombre), la chica trabajaba como enfermera en el sanatorio de Munich, en el cual el joven ruso fue destinado. Queda prendado a ella desde el primer momento y luego de algunos intentos, entablan una relación. Pasa el tiempo y por ciertos intervalos, el vínculo entre ellos se mantiene. Sin embargo, Teresa era inestable emocionalmente e incapaz de ser feliz, como lo demuestran sus cambios de ánimo repentinos en relación a Sergei. La relación se tornó enfermiza con el tiempo. Nuestro hombre de los lobos describe a Teresa como una "perfecta histérica" en su diario y al lector no le quedan dudas de aquello. 

* PD: En la próxima entrada sigo comentando este libro que llama a releer el estudio de Freud.-       

          

domingo, 14 de mayo de 2017

El hombre de los lobos (1918)


Tal como las Memorias de un enfermo nervioso en lo referente al caso Schreber, las Memorias del ruso Sergei Pankefeff, son un complemento ineludible para el estudio del caso conocido como El hombre de los lobos. Freud publica este caso en 1918 y en 1924 agrega una larga nota al final. El estudio aparece bajo el título "De la historia de una neurosis infantil" y describe el análisis realizado a un hombre de 24 años, de nacionalidad rusa y de nombre Sergei Pankefeff. El tratamiento se extendió entre los años 1910 y 1914, luego de lo cual, Freud lo da de alta. James Strachey dice sobre el caso: "Es este el más elaborado y, sin duda, el más importante de todos los historiales clínicos de Freud."

Con posterioridad a la lectura del caso, podemos leer con fruición las Memorias de Sergei Pankefeff, que existen bajo el título: EL HOMBRE DE LOS LOBOS POR EL HOMBRE DE LOS LOBOS (1971). La edición original incluía junto a las memorias, el texto del análisis de Freud. El libro es una rareza y sólo pude adquirir una edición electrónica. Quiero dejar en claro que me refiero al Diario escrito por el hombre de los lobos y no al estudio de Freud, que es de fácil circulación. 

De los cinco estudios clínicos extensos publicados por Freud, sólo tres correspondieron a pacientes reales, en el sentido de personas que efectivamente fueron sus pacientes. Estos son: Dora, Hombre de las ratas y Hombre de los lobos. Sin embargo, éste último es el único reflejo de un análisis en todo el sentido de la palabra y que no fue interrumpido tempranamente. El creador del psicoanálisis toma el caso y lo trata con todos los elementos del psicoanálisis, hasta el momento del alta. Por estas razones, es probable que Sergei Pankefeff sea el paciente más afortunado de la historia. Todos querían analizarse con Freud y este ruso -hijo de un terrateniente-, lo hizo de principio a fin por espacio de cuatro años. 

En lo personal, creo que los casos clínicos de Freud son su principal aporte y la mejor parte de lo mucho que escribió. Leerlos es sencillamente apasionante. Cada caso puede ser leído como una novela romántica, más allá de las especificaciones técnicas propuestas. Sin embargo, es llamativo que los psicoanalistas posteriores no hayan seguido la senda dejada por Freud, en el sentido de retratar sus estudios de caso. Sólo vienen a mi memoria unos cuantos ejemplos, como el Psicoanálisis de un niño escrito por Melanie Klein. 

En el prólogo de las memorias, Anna Freud responde a esta interrogante diciendo que la empresa de redactar un caso clínico es de mucha dificultad por las habilidades literarias que implica. Resulta que el analista maneja MUCHA información del analizado, debido a lo complejo de un tratamiento que involucra lo inconsciente, la interpretación de sueños y el manejo de la transferencia, sólo por dar unos ejemplos. Es tanta y de tal complejidad la información sobre la historia vital del analizado que se desata durante el análisis, que la redacción de un caso clínico puede implicar mucha dificultad para el analista. A esto se suma el hecho de que la propia subjetividad del especialista se ve involucrada durante el tratamiento.-      

jueves, 9 de febrero de 2017

La invención de la histeria


Este libro de Georges Didi-Huberman titulado LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA. Charcot y la iconografía fotográfica de la Salpêtrière,  es el acceso más directo que podemos tener a las fotografías de Charcot. La Iconografía -tal como apareciera publicada- no está disponible en la actualidad y cómo no saberlo, siendo un tema que me apasiona. Este libro de 420 páginas no fue escrito por un psicoanalista y tampoco por un psiquiatra contrario a Freud, fue escrito por un especialista en arte. Bajo la colección llamada Ensayos Arte Cátedra, se publica este ejemplar que incluye imágenes de las fotografías y que es una crítica a los procedimientos llevados a cabo en la Salpêtrière. A partir del punto de vista de la imagen y la escenificación, Didi-Huberman escribe un libro fascinante. 
Reproduzco el texto de la contratapa:      


"Este libro narra y cuestiona las prácticas en torno a la histeria que se llevaron a cabo en la Salpêtrière en época de Charcot. A través de procedimientos clínicos y experimentales, por medio de la hipnosis y las "presentaciones" de enfermas en estado de crisis (las célebres "lecciones de los martes"), descubrimos una especie de teatralidad estupefaciente, excesiva, del cuerpo histérico. Este descubrimiento se realiza aquí a través de las imágenes fotográficas que han llegado hasta nosotros, las de las publicaciones de la Iconographie photographique de la Salpêtrière. 

Pero el análisis de estas imágenes también revela el acto de escenificación del que las histéricas fueron objeto por parte de los médicos. Charcot fue un "artista" de este género, pero ¿en qué sentido? Esto es precisamente lo que nos presenta esta obra. 

Freud fue testigo de todos estos acontecimientos y su testimonio se convirtió en la confrontación de una aproximación totalmente novedosa de la histeria con ese espectáculo con ese espectáculo de la histeria que Charcot ponía en escena. Un testimonio que nos narra los inicios del psicoanálisis bajo la perspectiva del problema de la imagen."